Las tarjetas en el ámbito de la seguridad han recibido un nivel de desarrollo que ha posibilitado nuevas formas de llevar a cabo los procesos de identificación. En el día de hoy aprenderás sobre las clases de tarjetas y cómo estas ayudan a que tu institución sea más segura.

En muchos contextos se continúan usando tarjetas «analógicas», que requieren por completo de un proceso de verificación humana y una gran cantidad de información que respalde la veracidad de la información que la tarjeta muestra.

En otros ámbitos, se hace uso de tarjetas con chip que pueden almacenar cierta información por medios magnéticos. Incluso se puede hacer uso de teléfonos con el hardware adecuado para usarlos como tarjeta o simplemente mediante apps especializadas para esta labor.

A continuación vamos a explorar brevemente los tipos de tarjetas, cómo funcionan y cómo pueden ayudarte a preservar la seguridad de tu institución.

Las tarjetas y la seguridad de los datos

El uso de tarjetas para respaldar la identidad de quien la porta se ha convertido en un requisito mínimo para preservar la seguridad de nuestra área de trabajo e instituciones a cargo. Por lo tanto, debes conocer cuáles son los tipos de tarjeta que mejor se adaptan a tus necesidades.

– Tarjetas de PVC: estas tarjetas son las más económicas y funcionan de la manera tradicional: se la muestras a un encargado de la seguridad o a alguien que la requiera y este confirma información que allí se halla impresa.

Este tipo de tarjetas pueden venir pre impresas con una serie de diseños y estructura de los datos especificada por el cliente o por ti mismo si cuentas con una impresora para tarjetas. También se pueden adquirir en blanco, lo que te permite agregar un adhesivo con la información necesaria, haciéndolas altamente reutilizables.

La información contenida tiende a ser la básica:

– Nombre.

– Cargo o tipo de miembro.

– Número de documento.

– Código (un número determinado de forma interna por los administradores).

– Rango de acceso (determinado por el tipo de carnet).

– Foto (es altamente recomendable, pero puede ser opcional).

Este tipo de tarjeta es ideal para uso temporal en caso de eventos, reuniones o actividades determinadas en las que deban participar personas externas o afiliadas indirectamente. Debido a su reusabilidad, son ideales si deseas ahorrar costos sin comprometer demasiado la seguridad de las instalaciones.

– Tarjetas inteligentes: este tipo de tarjetas se hace más popular cada día debido a las facilidades que ofrece por su automatización. Estas funcionan gracias a un chip incorporado que almacena los datos requeridos por el cliente.

Gracias a que el chip incorporado es compatible únicamente con un lector específico, asegura que nadie más pueda acceder a la base de datos, que verifica la identidad, contenida en el lector. Una de las compañías más relevantes mundialmente en la producción de tarjetas inteligentes es MIFARE.

Esta tecnología funciona de forma inalámbrica bajo un protocolo conocido en el campo como ISO 14443 que funciona a partir de una baja frecuencia estándar de 13.56 MHz, esto quiere decir, que la recepción de la tarjeta solo puede darse entre 1 cm y 10 cm, asegurando así menos posibilidades de lecturas indeseadas para preservar la seguridad de los datos.

Tipo de información que puedes almacenar

Como mencionamos en el apartado de las tarjetas básicas de PVC, vimos que podrían contener foto, documento, código personal del lugar y más información relacionada con el tipo de acceso que tendría el portador.

Las tarjetas inteligentes pueden ir más allá. Debido a las limitaciones físicas de almacenamiento, que va desde 1k hasta 4K, solo puede almacenar información de texto; sin embargo, esto puede usarse como una gran ventaja de seguridad.

Si solo se almacena una clave que puede acceder a la base de datos, donde se almacenan los datos reales del portador de la tarjeta, se puede garantizar la integridad mutua de la empresa y el portador.

Sobre cada tipo de tarjeta

Ya hemos revisado los tipos más comunes de tarjetas que se pueden utilizar en tu institución, por lo que asumimos que ya tienes la información necesaria para tomar una decisión sobre cuál es el mejor tipo de tarjeta para ti.

Actualmente se empiezan a implementar identificaciones digitales a partir de apps y software especializado, pero esto puede variar según el servicio que contrates y el precio con el que lo hagas. Dado que esta tecnología es aún muy experimental en el país, pasemos a concluir sobre los aprendido en este post.

Si eres director o coordinador de compras de una institución, seguro tienes en mente la seguridad de los datos y quién accede a ellos. Por lo tanto, debes pensar en las clases de tarjetas que vas a usar para preservar la información importante de la institución que está a tu cargo y junto con esta, la información de las personas que están a tu cargo y cuidado.