La identificación desde nuestro nacimiento se ha convertido en una necesidad para el acceso a servicios, la obtención de derechos y el acceso a la seguridad colectiva en distintos contextos, ¿cómo se logra?

Sobre las formas de identificación

Hasta hace no muchos años, la identificación se realizaba por una necesidad de identificar a los ciudadanos y a los extranjeros que habitaban un territorio. Si nos remontamos varios siglos en el pasado, podremos evidenciar la gran dificultad por ejercer el derecho a la identidad si tu familia no era considerablemente reconocida en diferentes contextos.

En el pasado habrías sido identificado gracias a tu apellido y a ciertas características únicas o hechos que te hubieran llevado a ser alguien reconocido. Hoy eres conocido gracias a una serie de datos obtenidos el día de tu nacimiento.

Independientemente de tu edad, país de origen o estrato socioeconómico, debes tener al menos un nombre, un apellido y un número de identificación que podría ser diferente en tu adultez. Gracias a la identificación que te otorga el gobierno, muchas instituciones toman dicha información para permitirte trabajar o estudiar en ellas.

En las instituciones educativas es necesario llevar a cabo procesos de identificación que permitan a la administración del lugar llevar un seguimiento de los estudiantes. También permite evitar fraudes e intrusiones dentro de la institución, lo que ahorra dolores de cabeza logísticos a aquellos que invierten en su seguridad.

Sobre la información de identificación

En el caso de las personas, se pueden usar diversos métodos de identificación. Los principales y más usados son:

Número de identificación: Este método de identificación consiste en un código único que te es otorgado al nacer. En Colombia, hasta hace no mucho tiempo, se utilizaba un número basado en la fecha de nacimiento mientras se fuese menor de edad. Ya en la adultez se adquiere un número de identificación para la cédula.

RH: Este método de identificación biométrico consiste en la determinación del grupo de sangre y el factor RH como una forma de identificación con fines médicos en caso de ser necesaria una transfusión sanguínea.

Huella: Esta es otra estrategia biométrica y consiste en la copia de la estructura de tu yema del dedo índice o pulgar. Según el contexto, se puede realizar la identificación por huella a partir de tinta o por medios electrónicos. Este es uno de los métodos más usados para obtener información de identificación.

Cara: Este es uno de los métodos de identificación más antiguos y permite determinar la identidad de una persona a partir de sus rasgos faciales particulares. Actualmente, gracias al desarrollo en cámaras e inteligencias artificiales, se pueden obtener registros completos de una persona por motivos de seguridad.

Tu teléfono inteligente también podría contar con funciones de identificación facial para el desbloqueo. Revisa los ajustes de seguridad de tu teléfono, seguro te gustará.

Voz: Este es uno de los métodos de identificación más complejos, pues la voz no es tan invariable como podrías imaginar. Una persona malintencionada que cuente con un buen entrenamiento de sus habilidades de habla, podría hacerse pasar por otra persona o un extranjero para vulnerar algún tipo de seguridad.

Caligrafía: Seguramente has tenido que dejar tu firma en algún documento para dejar constancia de tu asistencia a un lugar o de tu conformidad con algún acuerdo pactado. Por lo tanto, tu firma se convierte en tu identidad sobre el papel, pero esta práctica podría caer en desuso debido a sus falencias y facilidad para ser falsificada.

Existen personas que se especializan en el estudio de la firma y su rol es vital para velar por la seguridad de documentación oficial en la que la identidad de los firmantes es esencial para el funcionamiento de lo que se esté pactando.

Formas de identificación en un contexto educativo

Ya hemos mencionado la necesidad que tienes como ciudadano de tener una identidad para acceder a derechos fundamentales, y a la vez, analizamos los métodos más utilizados en la actualidad para identificar a las personas a través de medios analógicos o digitales. En esta lógica, los planteles educativos también requieren de una identificación para poder funcionar en nuestra sociedad.

Del mismo modo que una persona, las instituciones educativas se identifican ante el estado como personas jurídicas a través del código NIT. En simples palabras, este código las caracteriza como personas jurídicas que responden ante el estado como un lugar que presta un servicio a la comunidad.

Los planteles educativos en nuestra región recurren en muchas ocasiones a los métodos tradicionales. Desde tarjetas de identificación basados en el número de identidad de los trabajadores y los estudiantes, lo cual hace a estas instituciones lentas y poco eficientes en sus procesos.

Por lo anterior, te invitamos a reflexionar sobre la necesidad de usar carnets por parte del estado y de las instituciones públicas o privadas que prestan servicios a costa de un gran papeleo. Esto respalda la identidad de sus usuarios y empleados, pero ignora a la vez la seguridad y la eficiencia que ofrecen las nuevas formas de identificación a través de medios electrónicos.