La seguridad de ingreso a las instituciones es un asunto de todos y eso compromete a aquellos que se encuentren conviviendo dentro de las instalaciones. Los administrativos y estudiantes del plantel educativo tienen deberes y derechos en torno a la convivencia que compromete a la misma seguridad.

En Colombia, la inversión en seguridad dentro de los establecimientos ha aumentado considerablemente. Para mediados del 2019, la Secretaría de Educación invirtió $ 425’981.499 en la instalación de sistemas de vigilancia para 53 colegios en la ciudad de Ibagué y también en la contratación de seguridad privada.

Colombia ha aumentado la práctica de contratar servicios de seguridad privada, creando así un mercado muy rentable para un modelo de servicio que no ha evolucionado mucho más allá de las cámaras y la guardia de 24 horas. Por esta razón, debemos reflexionar respecto a las necesidades que tienen nuestros planteles educativos en la actualidad.

Imagina la siguiente situación

Eres director/a de un plantel educativo en un sector problemático de la ciudad. Mientras pasas un día normal de trabajo, te das cuenta de que está ocurriendo una pelea entre una mujer que porta el uniforme de los aseadores del lugar y una estudiante.

Cuando se controla la situación, gracias a la intervención de la seguridad y otros estudiantes, te das cuenta de que nunca has visto a la aseadora a pesar de que lleva la indumentaria de la institución.

Después de una discusión con la mujer, esta te dice que solo entró para buscar a una estudiante que le había hecho algo «muy malo» a su hija. La aparente aseadora ingresó al plantel portando un uniforme que hizo con un costurero y presentando un documento falso en el que aseguraba ser una nueva trabajadora del lugar.

Esta situación hipotética nos plantea un problema que no siempre se dialoga respecto a un colegio: los métodos de identificación que se pueden usar sin correr riesgos por el error humano.

Tu identificación es una cuestión de seguridad

El futuro no debe encontrarse necesariamente en dejar de lado a los servicios de seguridad privada. Las nuevas tecnologías permiten que los servicios ya existentes evolucionen.

Gracias a los métodos biométricos y al aumento en la sensibilidad en escáneres especializados, determinar la identidad de los miembros de un establecimiento jamás había sido tan fácil y seguro.

Seguridad de ingreso

La seguridad del plantel educativo representa la seguridad de sus estudiantes y si la seguridad de estos se preserva, la institución estará demostrando su interés por estos.

Por lo anterior, debemos destacar la manera en que la seguridad de la institución otorga accesos a sus empleados y a las personas que deben ser atendidas por algún empleado en particular (padres de familia, contratistas, etc).

Para estas cuestiones de ingreso se recomienda el uso de carnets únicos para la institución. Se pueden crear por categorías, como acceso especial, maestros o para visitantes con un acceso limitado a la institución.

Es recomendable que los encargados del registro y el control de la institución opten por la compra de una impresora de carnet, pues esta opción facilita el control de la tinta invisible, el estilo a seguir en dicho plantel y quiénes adquieren determinados tipos de carnet.

Esta opción debe ser obligatoria para un plantel educativo si cuenta con personal externo que pueda tener acceso a elementos vulnerables del lugar debido a la naturaleza intrusiva del trabajo que pueda realizar.

El plantel educativo

Fuera de las puertas del plantel, el número de NIT se convierte en el identificador estándar con el que dicho plantel se presenta ante el estado como una persona jurídica. Este número debe de estar contenido dentro del código de barras o del chip que se utilice para identificar a las personas que ingresan al lugar.

Si el plantel educativo es correctamente denominado dentro de los criterios legales del país, este se convierte en un lugar comprometido con la educación y el cuidado de sus estudiantes, a la vez que le da identidad a sus empleados como miembros de las instalaciones.

Ventajas de tener una impresora de carnet en el instituto educativo

Anteriormente mencionamos cómo tener una impresora de carnet en el instituto educativo permitía mantener el control sobre aquella información y lugares que podrían ser sensibles. Esta es una de las principales ventajas de imprimir los carnets por la misma cuenta del plantel.

Otra de las grandes ventajas es la posibilidad de tener control sobre el acceso que se tiene a cada lugar de la institución, que con un poco de planificación y logística interna, mantendrá el orden y te prevendrá dolores de cabeza inesperados.

Ya que estamos hablando de prevención, debes tener muy claro que esta es la principal ventaja de tener una impresora de carnet, pues la prevención primaria hace de tu institución un lugar más serio, confiable y con seguridad de ingreso para llevar los procesos educativos. Seguramente, esas serían las características del lugar al que llevarías a tus hijos.